Voces del Olvido: Álamos y la indiferencia municipal que asfixia al Sonora profundo
Álamos, Sonora, a 26 de Mayo de 2026 : EDITORIAL .- El discurso oficial suele ser generoso cuando se habla de los Planes de Justicia para los pueblos indígenas en Sonora... En las fotos de los gobernantes, las promesas de reivindicación histórica lucen impecables... Sin embargo, la realidad que se vive en los caminos de tierra del sur del estado, lejos de los reflectores, cuenta una historia radicalmente distinta: la de la simulación, el trato desigual y, sobre todo, una vergonzosa apatía por parte de las autoridades municipales, que han decidido voltear la mirada hacia otro lado…
Así lo dejó claro el pasado
viernes 22 de mayo en Vícam una protesta que no es nueva, pero que ruge con más
fuerza debido a la acumulación de promesas rotas... Integrantes de las etnias
Guarijío y Yoreme-Mayo levantaron la voz para denunciar una cruda y dolorosa
realidad: para el gobierno actual, pareciera que "hay pueblos de
primera y pueblos de segunda"…
Y es aquí donde la
responsabilidad local adquiere un peso imperdonable... El reclamo central, encabezado
por Héctor Zayla Enríquez, gobernador tradicional de la comunidad Makurawe en
Álamos, pone el dedo en la llaga sobre un malestar que carcome desde la raíz:
la preocupante indiferencia del gobierno municipal encabezado por el profesor
Samuel Borbón Lara... Es inadmisible el desdén de la autoridad local ante el
hecho de que, mientras el alcalde se concentra en otras áreas o gestiona
beneficios selectivos, la comunidad Guarijío-Makurawe continúa sumida en el
olvido más absoluto…
¿Cómo justificar que el
ayuntamiento de Álamos sea incapaz de dar respuesta a demandas tan vitales y
elementales como la certeza territorial, el acceso al agua potable, la salud,
la vivienda y la infraestructura básica?... Un presidente municipal es el
primer respondiente de sus ciudadanos, la autoridad más cercana... Que Borbón
Lara mantenga una postura de brazos cruzados mientras sus comunidades
originarias carecen de lo mínimo para subsistir es, por decir lo menos, una
omisión histórica…
“Queremos que se trate con
seriedad a nuestro pueblo”, sentenció con firmeza Zayla Enríquez.
Una frase que sacude y que
evidencia que la burocracia federal del INPI —también señalada por consultas
vacías y acuerdos de papel— encuentra en la pasividad del gobierno de Álamos el
cómplice perfecto para perpetuar el rezago…
La movilización realizada en el
marco de la inauguración del módulo del Instituto Federal de Defensoría Pública
en la Universidad del Pueblo Yaqui, buscando al ministro Hugo Aguilar, no es un
acto de rebeldía fortuito; es el síntoma de un abandono institucional que
empieza en el propio palacio municipal de Álamos... Los guarijíos y los mayos
no están pidiendo privilegios ni migajas asistencialistas; exigen el
cumplimiento de compromisos y, sobre todo, que sus alcaldes dejen de usarlos
como adorno cultural en eventos públicos y se pongan a trabajar en sus
necesidades reales...
La persistencia de las
protestas en los últimos meses en distintos puntos de Sonora es la prueba de
que el descontento ya desbordó los canales de la paciencia... La justicia no
puede seguir siendo selectiva ni un botín político para colgarse medallas
mientras los alcaldes del sur del estado administran el olvido… Si las
autoridades locales pretenden de verdad saldar la deuda con los pueblos
indígenas, el profesor Samuel Borbón Lara debe entender que la gobernanza no se
hace desde la comodidad del escritorio, sino resolviendo la crisis humanitaria
que sus comunidades indígenas padecen todos los días… De simulaciones y
alcaldes ausentes, los pueblos del Sonora profundo ya han tenido suficiente…
Ante este panorama, profesor Samuel Borbón Lara, ya déjese de andar en campaña proselitista buscando la reelección en el cargo... Porque el Pueblo tiene memoria y le recuerdo que la última palabra la tendrá una comunidad alamense agraviada, incluyendo los pueblos originarios que, de mantener la memoria fresca, cobrará la factura en las urnas.





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