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¿Fiesta o Seguridad? La Peligrosa Indiferencia en Álamos… El país en llamas, Álamos en Carnaval

EDITORIAL: Por José Fernando Ibarra… Centinela de Sonora

Álamos, Sonora, a 24 de Febrero de 2026..- No se trata de caer en la posición cómoda y simplista de ser un crítico sistemático del quehacer del alcalde Samuel Borbón Lara… No es el afán de señalar por señalar, ni de regatear los momentos de esparcimiento que las familias alamenses bien merecen… Sin embargo, existe una línea muy delgada entre la promoción de la cultura y la omisión de la realidad nacional, una línea que parece haberse desdibujado peligrosamente este febrero de 2026…

           Mientras México entero se estremece bajo una alerta máxima tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", líder de la organización criminal más violenta del país, en Álamos se optó por el aplauso y el confeti…

           El país en llamas, Álamos en Carnaval: La realidad es cruda: la caída del capo desató una ofensiva criminal que paralizó a 20 estados... El saldo es de terror: 252 "narco bloqueos", unidades de transporte calcinadas, negocios bajo fuego e ingresos violentos a hospitales... Es una exhibición de fuerza bruta de un grupo con presencia en 29 entidades... Ante este escenario, la lógica de seguridad nacional dictó un blindaje inmediato, especialmente en las ciudades fronterizas de Sonora, donde los tres niveles de gobierno se declararon en estado de alerta.

          Sin embargo, en el "Pueblo Mágico", la administración municipal decidió que el show debía continuar... Mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum emitía alertas a toda la República, en la "Ciudad de los Portales" se ignoró que somos frontera con el estado de Chihuahua, una zona históricamente sensible a los desplazamientos y reacciones del crimen organizado…

          ¿Prioridades invertidas?: Resulta, por decir lo menos preocupante, que en lugar de resguardar la integridad de las familias y establecer un protocolo de vigilancia preventiva ante la contingencia nacional, el Alcalde Samuel Borbón Lara y la presidenta del DIF, Mtra. Patricia Valenzuela Morales, prefirieran encabezar una clausura de Carnaval entre música y baile…

         Para la sociedad alamense y para el sur de Sonora, el mensaje enviado desde el Palacio Municipal fue de una desconexión alarmante:

          Falta de sensibilidad: Celebrar mientras el país contabiliza incendios y bloqueos.

          Riesgo innecesario: Mantener eventos masivos cuando la recomendación federal era la precaución extrema.

         Omisión de mando: Un gobierno que prioriza la foto de la clausura sobre el diseño de un blindaje territorial.

          El costo de la "Normalidad": La política no solo es gestión, es lectura del entorno… El Carnaval Álamos 2026 pudo ser un éxito organizativo, pero políticamente se convierte en un símbolo de imprudencia... No se puede pregonar el bienestar de la niñez y la familia desde el DIF o la Presidencia si, en el momento de mayor tensión de seguridad en la década, la respuesta oficial es encender las luces del escenario y subir el volumen de la banda…

        La pregunta que queda en el aire para los ciudadanos es: ¿En manos de quién está nuestra seguridad cuando las balas suenan en el país, pero en nuestro ayuntamiento solo se escuchan los aplausos? La "normalidad" no se decreta con fiestas; se garantiza con prevención… Y en esta ocasión, Álamos quedó a deber.






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