EL PRIMER LÍDER MEXICANO DE AVON REDEFINE LA ESTRATEGIA PARA REVERTIR PÉRDIDAS
*.- Miguel Fernández lleva dos meses en el cargo de presidente
global de la firma de venta directa. Ahora busca enfocar la atención del
negocio hacia la representante de ventas para mejorar la eficiencia.
Lunes,
23 de octubre de 2017..- El mexicano Miguel Fernández, presidente global de
Avon desde agosto de este año, tiene el reto de mejorar las cifras de esta
empresa de venta directa de origen estadounidense.
Sus
números han ido mejorando, pero siguen en rojo: de 2015 a 2016, la compañía
redujo sus pérdidas de 1,145 millones de dólares (mdd) a 107.4 mdd. Al segundo
trimestre de este año, la pérdida fue de 82.3 mdd.
En entrevista con Expansión, Fernández indicó que el propósito de su gestión es
regresar el enfoque hacia la representante de ventas. La compañía tiene un
esquema de venta directa a través de vendedoras que realizan el contacto con
sus clientes casa por casa, por lo que son la figura central de su negocio.
A nivel mundial, Avon cuenta con
seis millones de representantes (vendedoras directas) y México es su segundo
mercado más importante después de Brasil. Fernández es el primer mexicano que
se desempeña como presidente global de la empresa en sus 130 años de historia.
Expansión: ¿Qué es lo que va a cambiar en Avon con su llegada?
Miguel Fernández: Poner a la representante en el centro de todas las decisiones
que tomamos.
Últimamente siento que no
necesariamente la estábamos poniendo en el centro de cada decisión. Por
ejemplo, lanzamos un producto y estimábamos una demanda, pero el encargado de
estimar la demanda ordenaba menos producto para evitar quedarnos con
inventario. Y algunas representantes se quedaban sin producto. Eso es una
canallada, porque ellas ya hicieron su labor de venta, ya convencieron a un
cliente. En esas pequeñas cosas de ejecución, ahora primero nos preguntamos si
le favorecen a ella (la vendedora).
¿Qué tan importante es México
para Avon?
Muy importante, somos el segundo país en volumen de ventas después de Brasil.
Avon tiene un alma latina, en general nuestro negocio se presta muy bien para
la mujer latina. La planta más grande de Avon en el mundo está en Celaya
(Guanajuato).
¿A qué va a destinar las
inversiones?
A capacitación. Necesito que cada
una de las representantes se convierta en una experta de belleza, que no
únicamente venda un lápiz labial o un rímel, sino que venda todo un servicio
alrededor de la belleza. Tenemos oficinas locales en cada país que brindan la
capacitación de acuerdo al modelo que mejor les funciona.
Para la investigación y
desarrollo de nuevos productos, se destina una inversión de 110 mdd. También, a
nivel global trabajamos en la implementación de un sistema de automatización de
procesos para la cadena de suministro, al que se destinan 11.1 mdd.
E: ¿Cuál es su plan para revertir
las pérdidas de Avon?
Es sencillo. Si ella (la
representante de ventas) llega conmigo y su cliente no recibe el producto, al
día siguiente se va a ir con otra empresa. Entonces ya perdí a una socia
comercial y por eso bajan las ventas. Entre más representantes exitosas tenga,
voy a crecer. El resultado en utilidades y ventas es resultado de tu buen
comportamiento con cada una de ellas. Donde hemos fallado es en la ejecución en
varios países, y nos ha costado. Lo que esencialmente la empresa perdió, y
estamos retomando, es el foco en la representante.

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